Amaranto, el Cereal Guerrero

Propiedades del amaranto, historia y recetas

Propiedades del amaranto, historia y mucho más.

Originario de la cordillera de los Andes, el amaranto fue uno de los principales sustentos de las civilizaciones Maya y Azteca durante siglos. Y es que no es para menos, ya que este pequeño pseudocereal (al no pertenecer a la familia de las gramíneas no se le puede considerar como cereal) es rico en hidratos de carbono por lo que como el trigo o el arroz es una fuente concentrada de energía que nuestro cuerpo puedo utilizar muy eficientemente. Pero a diferencia de éstos contiene un elevado contenido en proteínas y fibra; lo que hace que su energía se vaya liberando de manera más gradual y nos produzca mayor saciedad. Esta característica le permite ser mucho mejor tolerado por personas diabéticas ya que tiene un índice glucémico bajo.

En cuanto a la calidad de la proteína, la del amaranto es más completa que la de otros cereales como el trigo ya que no es deficitario en el aminoácido lisina (como la mayoría de los cereales) y además no contiene gluten por lo que es apto para celiacos o intolerantes al gluten.

Una proteína de mayor calidad nos permite reparar y mantener nuestros tejidos más eficientemente lo que es muy importante en niños y adolescentes en crecimiento, personas mayores, gente que lleve a cabo dietas para pérdida de peso así como personas que practiquen deporte.

Otra característica a tener en cuenta es su contenido en minerales ya que aporta cantidades importantes de fósforo, magnesio, hierro y manganeso; este último es útil en la prevención de la osteoporosis, síntesis de hormonas sexuales y junto con el magnesio y la vitamina B6 que contiene ayudará a disminuir el cansancio y la irritabilidad.

Estas propiedades tan nutritivas hicieron que el amaranto fuese la base de la alimentación de las civilizaciones guerreras Azteca y Maya las cuáles no sólo lo utilizaban para uso alimentario sino que lo incluyeron hasta en sus rituales religiosos.

Después de la colonización de América del Sur, el cultivo del amaranto disminuyó mucho en favor del maíz y de los frijoles pero actualmente está resurgiendo de nuevo debido a que son más conocidas sus propiedades nutritivas y a que esta planta, guerrera por naturaleza, es muy fuerte y crece incluso en los lugares más áridos y escasos de nutrientes por lo que se ha llegado a plantear el cultivo del amaranto como herramienta eficaz para luchar contra el hambre y la desnutrición a nivel mundial.

Tal es su capacidad para adaptarse a todo tipo de climas y circunstancias que una variedad de éste el “amaranthus palmieri” ha desarrollado resistencia a uno de los herbicidas más potentes utilizado en los cultivos transgénicos de soja de la empresa Monsanto, el glifosato.

Sí quieres dar el salto a una alimentación más saludable y equilibrada y te apetece probar con el amaranto pincha aquí y te mostraremos unas cuantas recetas elaboradas con los granos de esta maravillosa planta.

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